Digitaliza DIF Nuevo León trámites y servicios para las familias
MONTERREY, NL., 1 de julio de 2026.- Ganaderos de Nuevo León denunciaron que los nuevos requisitos sanitarios impuestos por el Gobierno federal para movilizar bovinos dentro del estado están elevando los costos de producción y afectando principalmente a los pequeños productores, quienes deben pagar hasta 3 mil pesos por un certificado que avale que sus animales están libres del gusano barrenador.
El presidente de la Unión Ganadera Regional de Nuevo León (UGRNL), Noel Ramírez, señaló que este trámite representa hasta el 24 por ciento del valor de un becerro, lo que reduce aún más la rentabilidad del sector en un momento en que los precios del ganado se encuentran a la baja.
Explicó que la situación se agravó tras el cierre de la frontera de Estados Unidos a las exportaciones de ganado mexicano, lo que provocó una sobreoferta estimada en un millón de becerros que permanecieron en el país, presionando los precios pagados a los productores.
De acuerdo con la última subasta ganadera estatal, realizada el pasado 23 de junio, el becerro de menor peso alcanzó un precio mínimo de 12 mil 247.50 pesos, equivalente a 106.50 pesos por kilogramo, cifra que representa una disminución del 4 por ciento respecto a finales de abril de 2025, antes del cierre de la frontera.
Ramírez indicó que, además de los menores ingresos, los productores enfrentan mayores costos derivados de las medidas sanitarias implementadas por el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), las cuales dificultan incluso el traslado de ganado dentro de Nuevo León hacia corrales de engorda y centros de acopio.
Precisó que cuando el traslado incluye 10 o más bovinos, el certificado tiene un costo aproximado de 300 pesos por animal; sin embargo, para quienes movilizan pocas cabezas el trámite asciende a entre 2 mil y 3 mil pesos por certificado, situación que afecta especialmente a los pequeños ganaderos.
"Están exigiendo más tramitología; ahora el protocolo preventivo de movilización se hace regionalizado y de por sí nos viene pegando la plaga con costos extra de cuidados en el rancho, de implementar trabajadores nuevos y por el mayor tiempo de transporte debido a las inspecciones", expresó.
El dirigente pidió al Gobierno de Nuevo León intervenir ante las autoridades federales para reducir el costo del trámite y evitar que continúe afectando la actividad ganadera en la entidad.
Durante una asamblea de la UGRNL, Ramírez informó que autoridades de los tres órdenes de Gobierno pondrán en marcha un nuevo protocolo para contener el gusano barrenador, el cual dividirá a Nuevo León en tres zonas de acuerdo con el nivel de afectación y endurecerá las medidas de prevención y los requisitos para la movilización de ganado en las regiones con mayor incidencia.
Según datos del Senasica, al 29 de junio Nuevo León acumulaba 423 casos de gusano barrenador desde la detección de la plaga en septiembre del año pasado, de los cuales el 83 por ciento se concentra en las regiones sur y citrícola del estado.





